¡Qué horrible palabra! Parece ser ese tipo de enfermedad maligna, incontrolable, metástasis que se expande rápida y silenciosamente. Por lo menos la consciencia del "padecimiento" de este tipo de conducta enfermiza puede derivar en una posible cura, suponemos...
Hace ya varios años dieron una película, “Atracción Fatal”, que ridículo parecía todo, una mujer tan desesperada por un hombre que sobrepasó los límites de la cordura al no poder estar con él. El amor no tenía mucho que ver en todo el lío, sino más bien una dependencia patológica, miedo a estar sola, al rechazo...quién sabe
Lamentablemente ese tipo de obsesión no es poco común y seguramente ha infectado a varios en algún momento, no al estilo de la película obviamente (esperamos), nunca tan freak, pero sí al nivel de hacer tonteras que en un estado de total consciencia o en completo uso de nuestras facultades no se nos habrían ocurrido.
Hagamos una retrospección y comencemos a visualizar aquellas actitudes obsesivas, de las cuales nos avergonzamos, pero que aún seguimos justificando. Por ejemplo, recuerdo a la conocida de la amiga de una amiga que se ha visto envuelta en situaciones que hace sólo meses atrás le parecían inconcebibles y que hoy las vive casi a diario, situaciones que llamaremos “hábitos irregulares” -por no decir actitudes obsesivas- estos “hábitos irregulares” en los que está envuelta, están basados en los famosos “actos de amor” actos que ni ella ni nadie entiende, pero que le parecen necesarios para no acumular miedos y dudas que la envenenan, ambos concebidos gracias a la no bien ponderada genética que nos posiciona en el género rollero*. Si pudiéramos contar cada “acto de amor” que hemos hecho o que hemos pensado hacer, se crearía una Biblia de ingeniosas proezas que impresionarían a muchos y que siendo bien usadas nos llevarían a ganar Óscares, Globos de Oro, Pulitzers y cuanto premio a la creatividad existe. Pero nuestra mente activa la creatividad extrema sólo en casos emocionales incontrolables que no nos atrevemos a compartir… bueno, así es la genética.
Hace ya varios años dieron una película, “Atracción Fatal”, que ridículo parecía todo, una mujer tan desesperada por un hombre que sobrepasó los límites de la cordura al no poder estar con él. El amor no tenía mucho que ver en todo el lío, sino más bien una dependencia patológica, miedo a estar sola, al rechazo...quién sabe
Lamentablemente ese tipo de obsesión no es poco común y seguramente ha infectado a varios en algún momento, no al estilo de la película obviamente (esperamos), nunca tan freak, pero sí al nivel de hacer tonteras que en un estado de total consciencia o en completo uso de nuestras facultades no se nos habrían ocurrido.
Hagamos una retrospección y comencemos a visualizar aquellas actitudes obsesivas, de las cuales nos avergonzamos, pero que aún seguimos justificando. Por ejemplo, recuerdo a la conocida de la amiga de una amiga que se ha visto envuelta en situaciones que hace sólo meses atrás le parecían inconcebibles y que hoy las vive casi a diario, situaciones que llamaremos “hábitos irregulares” -por no decir actitudes obsesivas- estos “hábitos irregulares” en los que está envuelta, están basados en los famosos “actos de amor” actos que ni ella ni nadie entiende, pero que le parecen necesarios para no acumular miedos y dudas que la envenenan, ambos concebidos gracias a la no bien ponderada genética que nos posiciona en el género rollero*. Si pudiéramos contar cada “acto de amor” que hemos hecho o que hemos pensado hacer, se crearía una Biblia de ingeniosas proezas que impresionarían a muchos y que siendo bien usadas nos llevarían a ganar Óscares, Globos de Oro, Pulitzers y cuanto premio a la creatividad existe. Pero nuestra mente activa la creatividad extrema sólo en casos emocionales incontrolables que no nos atrevemos a compartir… bueno, así es la genética.
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*Género rollero : es aquel que posee la capacidad de armar fantasías y crear mundos paralelos que escapan de la realidad, dignos de ciencia ficción; lamentablemente es ciencia ficción mal usada, ya que al estar adaptada a nuestra propia realidad nos termina envolviendo y nos hace entrar en la aventura, que como ya dijimos, nos avergonzará y después la terminamos llamando “hábito irregular”
Las Autoras


3 Comentarios de este artículo:
El futuro lo construimos nosotros!!!! (y la historia, los pueblos)
Tienes toda la razón, somos los constructores de nuestro destino, y así mismo, tal cual como los HÁGALO USTED MISMO es la vida, tienes las instrucciones, el material, las intenciones, pero te falló el pulso, arruinaste el material con un insignificante mal movimiento y el proyecto cambió y con él el resultado...
Así es el caos y del descontrol se forma(n) la(s) historia(s), las estrategias que funcionan tal cual se planearon, no existen.
Saludo de Las Autoras
somos tres personas, dicen - el que creemos ser, el que los demás creen que somos y el que somos realmente.
yo agregaría una cuarta - somos también nuestros sueños.
sin eso, no somos.
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